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Descripción

Desmontar una casa viene a completar una trilogía involuntaria. La manguera y Barranca, publicados por la ya mítica editorial santafesina Diatriba, acompañan este libro hasta ahora inédito. A través de los tres podemos apreciar los movimientos, a lo largo de una década, de una voz ineludible de la poesía litoraleña pos-2000. Cada libro está signado por una circunstancia de vida crucial. Los elementos que mantienen un flujo constante frente a la volatilidad de la contingencia vuelven esta voz familiar: la conciencia del paso del tiempo, el cuidado de una misma y de los demás, la belleza hogareña descubierta por una espectadora solitaria, la exuberancia del río Coronda y la laguna Setúbal, la compañía de libros, animales y plantas, la ecología de lo que llega y lo que se va. Cecilia Moscovich es una alquimista que extrae de la pérdida un néctar que nos comparte en secreto, y construye con honestidad y fortaleza una morada que podemos visitar mientras duran estos versos, recorriendo habitaciones, muebles y cajones, hasta llegar al corazón de la casa: su patio, una extensión del litoral.


De La manguera:

Verano

De nuevo está el verano aquí 
como una promesa húmeda.
De nuevo está el verano aquí
como un veneno fino.

Mi perro persigue a un sapo
mi vecina ha salido a la puerta
a tomar fresco
y abre un paquete de celofán
que vibra igual que los grillos. 
Mi papá me llama de adentro.

Voy por porrón.
He salido de nadar y mi cuerpo se siente ingrávido
y elástico y frío.
Mi quiosquero me dice
qué gordo está tu perro
pero qué lindo.

No hay nada como salir de nadar
ir por porrón
y sentir que mañana,
mañana seguro sí
llegará el amor.

La isla

Me acerco a ella como en un barco iluminado
la isla está furiosa de verde e insectos
el sol se cocina lentamente
en la marmita zumbante de la siesta.

Me hundo en el mar
donde el pensamiento se detiene
y todo es asombro
y silencio.

Los peces se hamacan
como pétalos en las olas
los peces son tenues y hermosos.

Allá va una mantarraya,
cubierta de arena fría
allá una tortuga
como una nube pasajera
con su nadar en cámara lenta.

Hay un pez globo
que da mucha risa
y un pez erizo
que a nadie lastima.

Quisiera quedarme aquí.

Descubro un molusco
palpitando entre las rocas
entre cardúmenes chispeantes
me acerco para observarlo.

Me lleva un tiempo entenderlo:
hasta que veo que se trata
de mi propio corazón.

De Barranca:

Setúbal

Ando en bici por la Setúbal
el sol estalla en el agua
y la música en mi alma
Jarvis Cocker, Pulp, The Cure
debería haber nacido en Londres
(quién no lo ha pensado)
pero nací en la Setúbal
que ahora mismo
se estira perezosa como una mancha de aceite
como un gato mimoso
o una iguana
dormida al sol
y me dice que puedo
de verdad puedo
sentarme calma
en un hilito de sol
y pensar en ayer
y en hoy y en mañana
y quedarme tranquila
porque ella me cuida
aunque haya días
demasiado pálidos
en los que el río se llena de viento
hay otros
como este
en que ando con mi bici
por los paisajes de mi infancia
con la música de Inglaterra en las orejas
y digo
esta soy yo
yo soy esta,
y me gusta.

Quiero un aturdimiento fino

Quiero un aturdimiento fino
apenas, apenitas aturdida
lo suficiente para ver con claridad
la danza de mis pensamientos
lo suficiente para verlos tan agudos
que podrían perforar paredes
e iluminar el mundo en un solo instante.

Amo este instante y todos los otros
de quietud que me sostienen.

Afuera murmuran las hojas
con su voz de planta
—no podría vivir sin esas voces queridas—
la gracia está en no entender
su vegetal cuchicheo
su secreto vespertino.
Las plantas saben cosas que nosotros no sabemos
invadirán el mundo con sus ramas y raíces
cuando ya no estemos.
Ellas y el viento
hacen hablar al mundo.
Por ejemplo ahora
habla tenuemente
el móvil de vidrio
que cuelga tranquilo
de la galería del patio.
Escuchen…

De Desmontar una casa:

María Selva

Acá antes pasaba el tren.
A los costados de la vía ahora
brotan jardincitos
que extienden los límites de las casas
sobre terreno ferroviario.
Amo esos lugares
donde se vuelve difusa
la frontera entre lo íntimo
y lo que puede ser mirado.
Como en patios con tapiales transparentes
aparecen mesas
bancos de piedra o madera
asadores
canteros
macetas improvisadas.
Da ternura la infinidad de recipientes
en los que la gente cría sus plantas:
malvones en latas de aceite y pintura
helechos en viejas cubiertas de auto
suculentas en botellas pet partidas
azucenas en tambores de lavarropas
alegrías del hogar en carcazas de baterías de plástico.
Los perros salen a ladrarnos
al Beto y a mí
a medida que pasamos.
Es domingo así que los jardincitos
que habitualmente veo vacíos,
hoy tienen dueños.
Dos señoras que estiran un mantel de hule
sobre un tablón con caballetes
una chica que cuelga la ropa
un señor que corta el pasto.
Veo al chico del delivery de la rotisería
hoy no va apurado
va con un nene
y en vez de la habitual caja de pizza
de cartón grisáceo
lleva balanceándose en su mano
una caja de pesca
amarilla y anaranjada.

El naranjo

Con el contrato vencido
antes de devolver la llave
entré como una ladrona
en la que seis años fue mi casa.

Fui con propósito firme:
sacar por última vez
las naranjas del árbol.

Vacié los cajones
de envases de cerveza
que quedaron ahí
en el lavadero.
Encimé dos
para hacerme alta.
Mi cabeza se volvió
parte de la copa
y pude espiar
la luz dorada.
Dentro de ella
orondas y buenas
flotaban las naranjas.

Pero las arranqué con furia,
despechada
no queriendo aceptar
que yo lo abandonaba.

El naranjo me arañó
con sus espinas
me llenó del olor
de sus catangas
me dejó enredados
en el pelo
sus pedazos
de corteza blanda.


Cecilia Moscovich nació en Santa Fe en 1978. Publicó los libros de poesía La manguera (2009), Barranca (2012) y Llegar finalmente a casa (2020), la nouvelle La ballena (2016) y los libros de literatura infantil La llamarada verde (2012), Poemas del patio (2013), El cerdo Rosendo y otros cuentos (2013) y Gliptodonte gigante y otros cuentos de mi abuela (2016). Es Profesora de Historia por la Universidad Nacional del Litoral y dicta clases en escuelas secundarias. Trabajó muchos años en diversos proyectos alrededor de la democratización del acceso al libro y la recopilación y publicación de historias de la tradición oral. Coordina talleres de lectura y escritura creativa para chicos.