| 1 cuota de $33.500 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $33.500 |
| 2 cuotas de $20.014,57 | Total $40.029,15 | |
| 3 cuotas de $13.896,91 | Total $41.690,75 | |
| 6 cuotas de $7.923,30 | Total $47.539,85 | |
| 9 cuotas de $5.892,27 | Total $53.030,50 | |
| 12 cuotas de $4.958 | Total $59.496 |
| 1 cuota de $33.500 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $33.500 |
| 1 cuota de $33.500 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $33.500 |
| 12 cuotas de $4.612,95 | Total $55.355,40 |
| 3 cuotas de $11.166,66 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $33.500 |
| 6 cuotas de $6.625,74 | Total $39.754,45 | |
| 9 cuotas de $5.483,95 | Total $49.355,55 | |
| 18 cuotas de $3.856,22 | Total $69.412 |
| 3 cuotas de $12.908,66 | Total $38.726 |
| 3 cuotas de $13.847,78 | Total $41.543,35 | |
| 6 cuotas de $7.904,88 | Total $47.429,30 | |
| 9 cuotas de $6.091,04 | Total $54.819,40 | |
| 12 cuotas de $5.160,95 | Total $61.931,45 | |
| 18 cuotas de $4.299,16 | Total $77.385 |
| 6 cuotas de $7.210,31 | Total $43.261,90 |
| 1 cuota de $33.500 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $33.500 |
| 3 cuotas de $12.326,88 | Total $36.980,65 | |
| 6 cuotas de $6.777,60 | Total $40.665,65 |
| 3 cuotas de $13.016,98 | Total $39.050,95 | |
| 6 cuotas de $7.278,99 | Total $43.673,95 |
| 9 cuotas de $5.553,18 | Total $49.978,65 | |
| 12 cuotas de $4.694,74 | Total $56.336,95 |
| 9 cuotas de $6.014,73 | Total $54.132,65 | |
| 12 cuotas de $5.167,93 | Total $62.015,20 |
Este libro aborda un fenómeno cada vez más acuciante: el deterioro generalizado de la salud mental, expresado en el aumento de los diagnósticos de trastornos de ansiedad, depresión o déficit de atención. Al mismo tiempo, clarifica e historiza una noción que hoy se utiliza ampliamente sin mayores precisiones, mientras es usufructuada por las compañías farmacéuticas y la industria del buen vivir: la “neurodiversidad”.
El movimiento de la neurodiversidad surgió en los grupos de activismo autista durante la década del noventa. Su planteo era que deberíamos rechazar la idea misma de un cerebro “normal” y reconocer que existen muchos tipos de mentes y de sensibilidades, tal como sucede con la biodiversidad. El alcance de sus preocupaciones fue extendiéndose e incluyendo otras condiciones igualmente consideradas “neurodivergentes”, como por ejemplo la epilepsia o la bipolaridad, para luego volverse aún más inclusivo al reconocer la profunda conexión entre discapacidad mental y corporal.
Robert Chapman, desde su experiencia como persona del espectro autista, ofrece una historia materialista de la neurodiversidad, que subraya la relación entre explotación y salud mental. Lo que denomina “el Imperio de la Normalidad” es el conjunto de imposiciones científicas, institucionales, culturales y legales que determinan una clasificación entre lo patológico y lo normal, según su relación con el mandato productivista. En la actualidad, el mundo se transformó en un lugar cada vez más hostil tanto para las personas neurodivergentes como neurotípicas debido a fenómenos como la intensificación de los estímulos sensitivos, la privatización del estrés o los crecientes requisitos emocionales de la economía de servicios. Esta generalización del malestar establece las condiciones para que emerja una política radical de la neurodiversidad que se atreva a ir más allá de los límites del reformismo liberal y la ampliación de derechos. Solo desde un enfoque interseccional, en el que el activismo neurodivergente entre en diálogo con las desigualdades de clase, raza, sexo y género, se podrán poner en cuestión las bases mismas del Imperio de la Normalidad, como aporte crucial para la emancipación colectiva.
