| 1 cuota de $18.900 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $18.900 |
| 2 cuotas de $11.291,80 | Total $22.583,61 | |
| 3 cuotas de $7.840,35 | Total $23.521,05 | |
| 6 cuotas de $4.470,16 | Total $26.820,99 | |
| 9 cuotas de $3.324,30 | Total $29.918,70 | |
| 12 cuotas de $2.797,20 | Total $33.566,40 |
| 1 cuota de $18.900 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $18.900 |
| 1 cuota de $18.900 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $18.900 |
| 12 cuotas de $2.557,48 | Total $30.689,82 |
| 3 cuotas de $6.300 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $18.900 |
| 6 cuotas de $3.718,26 | Total $22.309,56 | |
| 9 cuotas de $3.052,56 | Total $27.473,04 | |
| 18 cuotas de $2.121 | Total $38.178 |
| 1 cuota de $21.729,33 | Total $21.729,33 | |
| 6 cuotas de $4.029,48 | Total $24.176,88 |
| 3 cuotas de $7.243,11 | Total $21.729,33 |
| 3 cuotas de $7.812,63 | Total $23.437,89 | |
| 6 cuotas de $4.459,77 | Total $26.758,62 | |
| 9 cuotas de $3.436,44 | Total $30.927,96 | |
| 12 cuotas de $2.911,70 | Total $34.940,43 | |
| 18 cuotas de $2.425,50 | Total $43.659 |
| 1 cuota de $18.900 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $18.900 |
| 3 cuotas de $6.300 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $18.900 |
| 3 cuotas de $6.954,57 | Total $20.863,71 |
| 3 cuotas de $7.370,37 | Total $22.111,11 | |
| 6 cuotas de $4.155,79 | Total $24.934,77 |
| 6 cuotas de $3.823,78 | Total $22.942,71 |
| 9 cuotas de $3.118,92 | Total $28.070,28 | |
| 12 cuotas de $2.703,64 | Total $32.443,74 |
| 9 cuotas de $3.328,29 | Total $29.954,61 | |
| 12 cuotas de $2.851,69 | Total $34.220,34 |
Carmelo Bene (1937-2002) tuvo un papel fundamental en la renovación del teatro. La variación permanente de la voz y la invención de una continuidad entre gesto y palabra, el empleo de la luz, la interiorización de las indicaciones escénicas en la pieza y la dislocación de los arquetipos de poder son, entre otras, sus marcas de fabricación.
Todo esto es lo que interesó de su obra a Gilles Deleuze, cuyo pensamiento surcó en profundidad todas las artes, pero que raramente se expresó sobre el teatro, respecto al cual incluso llegó a confesar, alguna vez, cierta distancia. Sin embargo, Deleuze parece encontrar en las obras de Bene las bases para un teatro menor y nuevos sostenes para la crítica, la estética y la política. Una búsqueda paralela a la que había iniciado con Kafka para la literatura.
En el Ricardo III (1977) de Bene, perversión deliberada de la obra de Shakespeare, todo el sistema de la realeza desaparece y se conservan solamente los personajes de Ricardo III y las mujeres, quienes para Bene representan a veces lo obsceno, a veces lo incierto, a veces el exceso de deseo en la historia. Pero también el personaje que corría el riesgo de devenir Mayor, de devenir Poder, desarma su propia pertenencia a la forma de Estado y se constituye, valiéndose de artilugios, prótesis y deformidades, como máquina de guerra que impide cualquier estabilización de poder.
En este sentido, todo el teatro de Bene opera por sustracción, y el texto de Deleuze, Un manifiesto de menos (1979), así lo muestra. Sustracción de las figuras subjetivas de Poder −reyes y príncipes, amos y padres− pero también y sobre todo destitución de la complicidad más profunda entre teatro y poder, la de sus propias estructuras mayores o significantes, en favor de una nueva experimentación y una nueva conciencia.
