| 1 cuota de $24.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $24.000 |
| 2 cuotas de $14.338,80 | Total $28.677,60 | |
| 3 cuotas de $9.956 | Total $29.868 | |
| 6 cuotas de $5.676,40 | Total $34.058,40 | |
| 9 cuotas de $4.221,33 | Total $37.992 | |
| 12 cuotas de $3.552 | Total $42.624 |
| 1 cuota de $24.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $24.000 |
| 1 cuota de $24.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $24.000 |
| 12 cuotas de $3.247,60 | Total $38.971,20 |
| 3 cuotas de $8.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $24.000 |
| 6 cuotas de $4.721,60 | Total $28.329,60 | |
| 9 cuotas de $3.876,26 | Total $34.886,40 | |
| 18 cuotas de $2.693,33 | Total $48.480 |
| 1 cuota de $27.592,80 | Total $27.592,80 | |
| 6 cuotas de $5.116,80 | Total $30.700,80 |
| 3 cuotas de $9.197,60 | Total $27.592,80 |
| 3 cuotas de $9.920,80 | Total $29.762,40 | |
| 6 cuotas de $5.663,20 | Total $33.979,20 | |
| 9 cuotas de $4.363,73 | Total $39.273,60 | |
| 12 cuotas de $3.697,40 | Total $44.368,80 | |
| 18 cuotas de $3.080 | Total $55.440 |
| 1 cuota de $24.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $24.000 |
| 3 cuotas de $8.831,20 | Total $26.493,60 | |
| 6 cuotas de $4.855,60 | Total $29.133,60 |
| 3 cuotas de $9.359,20 | Total $28.077,60 | |
| 6 cuotas de $5.277,20 | Total $31.663,20 |
| 9 cuotas de $3.960,53 | Total $35.644,80 | |
| 12 cuotas de $3.433,20 | Total $41.198,40 |
| 9 cuotas de $4.226,40 | Total $38.037,60 | |
| 12 cuotas de $3.621,20 | Total $43.454,40 |
Ha pasado un tiempo desde el asesinato de Soledad, y aún más desde que aquellas voces de chiquilín comenzaron a brotar del grabador. Sin embargo, el tiempo no corre ni vuela en esta novela de Marcos Grajales: oscila. Se balancea entre el prender y apagar de la luz roja de "aire", la llegada de la locutora que abre las noticias de la mañana, y los ejercicios de voz que ambos practican en el patio, después del programa radial de Bruno y antes de que ella anuncie las novedades. Cuando la radio se apaga, el cuento vuela en el éter, y los oyentes, desesperados, manotean atrapando sus pedazos dispersos. Así concluye Oyentes, uno de los relatos que Bruno lee al aire. En ese aire se abre un nuevo plano: el correlato que se construye entre la voz del locutor y quienes escuchan. Bruno, además, no olvida a los porteros ni al operador de radio, ese que viste los silencios -los reales, no los de su cabeza- casi siempre con la canción justa. Entre la radio y el edificio donde vive hay unas pocas cuadras y por allí la vida pasa, mientras un hombre lo persigue, los sonidos del amanecer y el perfume de la mañana. Eso sucede y Bruno suma a su carrera de novelista locutor redactor, una nueva publicación, que bien podría ser esta. Agustín Lucas
