| 1 cuota de $51.700 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $51.700 |
| 2 cuotas de $30.888,16 | Total $61.776,33 | |
| 3 cuotas de $21.446,88 | Total $64.340,65 | |
| 6 cuotas de $12.227,91 | Total $73.367,47 | |
| 9 cuotas de $9.093,45 | Total $81.841,10 | |
| 12 cuotas de $7.651,60 | Total $91.819,20 |
| 1 cuota de $51.700 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $51.700 |
| 1 cuota de $51.700 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $51.700 |
| 12 cuotas de $7.119,09 | Total $85.429,08 |
| 3 cuotas de $17.233,33 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $51.700 |
| 6 cuotas de $10.224,53 | Total $61.347,22 | |
| 9 cuotas de $8.462,71 | Total $76.164,44 | |
| 18 cuotas de $5.951,24 | Total $107.122,40 |
| 1 cuota de $59.765,20 | Total $59.765,20 | |
| 6 cuotas de $11.127,56 | Total $66.765,38 |
| 3 cuotas de $21.252,14 | Total $63.756,44 | |
| 6 cuotas de $12.090,04 | Total $72.540,27 | |
| 9 cuotas de $9.291,63 | Total $83.624,75 | |
| 12 cuotas de $7.846,33 | Total $94.156,04 | |
| 18 cuotas de $6.508,45 | Total $117.152,20 |
| 1 cuota de $51.700 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $51.700 |
| 3 cuotas de $17.233,33 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $51.700 |
| 3 cuotas de $18.805,01 | Total $56.415,04 |
| 3 cuotas de $19.023,87 | Total $57.071,63 | |
| 6 cuotas de $10.459,77 | Total $62.758,63 | |
| 9 cuotas de $9.282,44 | Total $83.542,03 | |
| 12 cuotas de $7.975,58 | Total $95.707,04 |
| 3 cuotas de $20.088,89 | Total $60.266,69 | |
| 6 cuotas de $11.233,54 | Total $67.401,29 |
| 6 cuotas de $10.227,98 | Total $61.367,90 | |
| 9 cuotas de $8.570,13 | Total $77.131,23 | |
| 12 cuotas de $7.245,32 | Total $86.943,89 |
Karen Barad, y en particular sus conceptos de intra-acción y enredamiento, se han convertido en una referencia ubicua en los estudios sobre ciencia, ecología y tecnociencia, y en las teorías feministas y queer. Profundamente contemporánea en sus preocupaciones, puede hablar de nanotecnología, del uso biomimético de la naturaleza, de la construcción del feto y la maternidad a través de las prácticas ecográficas; puede dialogar con Donna Haraway y Rosi Braidotti, y polemizar con Foucault y Judith Butler.
Pero la ambición de su proyecto excede la contemporaneidad en sentido estrecho, y pone a su “realismo agencial” a la altura de las grandes filosofías que han transformado la manera en la que vemos el universo, y por lo tanto a nosotros mismos. Apoyándose en la filosofía-física de Niels Bohr, repitiendo como un mantra que “somos una parte de esa naturaleza que buscamos entender”, Barad describe al universo como un proceso permanente de intra-acciones y enredamientos, en el cual algunas partes se vuelven inteligibles para otras, y desde el cual surgen –y por lo tanto nunca pueden darse por sentadas– las delimitaciones y propiedades que distinguen materia y significado, sujeto y objeto, naturaleza y cultura, individuo y sociedad, humano y no-humano.
La apuesta –que es y debe ser simultáneamente ontológica, epistemológica y ética– es evidente: salir por arriba del laberinto de dicotomías al que nos han llevado el absolutismo de un materialismo naturalista ingenuo y el relativismo necio del constructivismo social.
