| 1 cuota de $46.499 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $46.499 |
| 2 cuotas de $27.780,83 | Total $55.561,66 | |
| 3 cuotas de $19.289,33 | Total $57.868,01 | |
| 6 cuotas de $10.997,78 | Total $65.986,73 | |
| 9 cuotas de $8.178,65 | Total $73.607,92 | |
| 12 cuotas de $6.881,85 | Total $82.582,22 |
| 1 cuota de $46.499 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $46.499 |
| 1 cuota de $46.499 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $46.499 |
| 9 cuotas de $6.704,12 | Total $60.337,10 | |
| 12 cuotas de $5.434,18 | Total $65.210,20 | |
| 18 cuotas de $4.224,43 | Total $76.039,81 |
| 3 cuotas de $15.499,66 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $46.499 |
| 2 cuotas de $24.928,11 | Total $49.856,23 | |
| 6 cuotas de $8.826,28 | Total $52.957,71 |
| 1 cuota de $51.079,15 | Total $51.079,15 | |
| 6 cuotas de $9.148,67 | Total $54.892,07 |
| 3 cuotas de $18.976,24 | Total $56.928,73 | |
| 6 cuotas de $10.743,59 | Total $64.461,56 | |
| 9 cuotas de $8.220,50 | Total $73.984,56 | |
| 12 cuotas de $6.918,27 | Total $83.019,31 |
| 1 cuota de $46.499 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $46.499 |
| 3 cuotas de $15.499,66 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $46.499 |
| 6 cuotas de $7.749,83 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $46.499 |
| 3 cuotas de $16.913,23 | Total $50.739,71 | |
| 6 cuotas de $9.199,05 | Total $55.194,31 |
| 3 cuotas de $17.091,48 | Total $51.274,45 | |
| 6 cuotas de $9.376,52 | Total $56.259,14 | |
| 9 cuotas de $8.348,63 | Total $75.137,73 | |
| 12 cuotas de $7.173,24 | Total $86.078,95 |
| 3 cuotas de $18.067,96 | Total $54.203,88 | |
| 6 cuotas de $10.103,45 | Total $60.620,75 |
| 9 cuotas de $7.707,98 | Total $69.371,86 | |
| 12 cuotas de $6.516,44 | Total $78.197,37 |
Un relato emocionante sobre la inmigración italiana en la Argentina, después de la Segunda Guerra Mundial. «Cuando salimos del campo para volver al pueblo los vimos y él me decía camina, María, camina adelante mío y no mires nada más. Pero yo tenía paura. No quería caminar porque tenía que pasar arriba de los muertos». Como tejiendo suavemente una tela hecha de distintos hilos que a veces se anudan o enredan, la autora nos ofrece una novela donde el protagonismo lo tiene el lenguaje, la lengua, lo oral, lo dicho y lo recordado, aunque también lo olvidado. Una mujer italiana, nacida en un pequeño pueblo, se ve obligada a abandonarlo todo para sobrevivir después de la Segunda Guerra Mundial. Viaja con su hija adolescente a la Argentina, una tierra completamente desconocida donde ambas se reinventarán, como tantos y tantas inmigrantes que poblaron nuestro país y toda América Latina. De Italia vinieron antes los hombres de la casa, allá quedaron su cultura, sus antiguas costumbres y una vida entera. Con delicadeza y tenacidad, una de esas mujeres recuerda nostálgica aquel pasado que se va haciendo cada vez más lejano, para dar lugar a esa aventura tan conocida para nosotros que es la inmigración italiana. Música materna continúa, después de Marea y La caracola, la fascinante exploración que hace Graciela Batticuore sobre el ámbito familiar, sobre abuelas y tías, padres y hermanos, viajes de ida y vuelta o solo de ida, en ese recorrido interminable al que llamamos destierro.
