| 1 cuota de $25.600 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $25.600 |
| 2 cuotas de $15.294,72 | Total $30.589,44 | |
| 3 cuotas de $10.619,73 | Total $31.859,20 | |
| 6 cuotas de $6.054,82 | Total $36.328,96 | |
| 9 cuotas de $4.502,75 | Total $40.524,80 | |
| 12 cuotas de $3.788,80 | Total $45.465,60 |
| 1 cuota de $25.600 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $25.600 |
| 1 cuota de $25.600 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $25.600 |
| 12 cuotas de $3.525,12 | Total $42.301,44 |
| 3 cuotas de $8.533,33 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $25.600 |
| 6 cuotas de $5.062,82 | Total $30.376,96 | |
| 9 cuotas de $4.190,43 | Total $37.713,92 | |
| 18 cuotas de $2.946,84 | Total $53.043,20 |
| 1 cuota de $29.593,60 | Total $29.593,60 | |
| 6 cuotas de $5.509,97 | Total $33.059,84 |
| 3 cuotas de $10.447,36 | Total $31.342,08 | |
| 6 cuotas de $5.914,88 | Total $35.489,28 | |
| 9 cuotas de $4.525,79 | Total $40.732,16 | |
| 12 cuotas de $3.808,85 | Total $45.706,24 | |
| 18 cuotas de $3.222,75 | Total $58.009,60 |
| 1 cuota de $25.600 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $25.600 |
| 3 cuotas de $8.533,33 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $25.600 |
| 6 cuotas de $4.266,66 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $25.600 |
| 3 cuotas de $9.311,57 | Total $27.934,72 | |
| 6 cuotas de $5.064,53 | Total $30.387,20 |
| 3 cuotas de $9.409,70 | Total $28.229,12 | |
| 6 cuotas de $5.162,24 | Total $30.973,44 | |
| 9 cuotas de $4.596,33 | Total $41.367,04 | |
| 12 cuotas de $3.949,22 | Total $47.390,72 |
| 3 cuotas de $9.947,30 | Total $29.841,92 | |
| 6 cuotas de $5.562,45 | Total $33.374,72 |
| 9 cuotas de $4.243,62 | Total $38.192,64 | |
| 12 cuotas de $3.587,62 | Total $43.051,52 |
¿Qué significa ser melliza? ¿Qué significa ser melliza ante los ojos de los otros y ante los propios ojos? Cuando alguien se lo pregunta, Pamela y Elisa ni siquiera contestan: «Si son una célula que se dividió en dos, hay algo ancestral con lo que luchan». Pero en la soledad de ser una misma a veces extrañan esa identidad en eco, ese ser en estéreo que las mezcla y las aturde y, al mismo tiempo, ocasionalmente, las completa: « ...escucha audios que se mandaron durante el día hasta que llega un momento que no sabe cuáles son los de ella y cuáles los de Pamela. Se confunde, no distingue cuáles eran sus ideas, si eran las mismas o eran otras. Con los recuerdos pasa lo mismo, se los prestan».
Pymes del conurbano, viejos militantes comunistas, estrategias de ventas para teléfonos celulares, besos con gusto a cerveza, citas de Tinder, fobias, emprendedurismo millennial y la pregunta sobre la maternidad: los personajes de estos cuentos habitan esos territorios inestables y desafiantes donde la lucha no solo es para abrirse paso en el mundo sino también para diferenciarse e intentar determinar con precisión -en el claroscuro de los días que corren- cuál es la propia historia y los propios deseos, dónde comienzan y terminan los límites de cada uno.
Con destellos de un humor que no les tiene miedo a la ironía ni a la ternura, una mirada aguda y precisa para las emociones y una profundidad que desarma, estos cuentos de Leticia Rivas impresionan por su destreza extraordinaria y conmueven desde la primera hasta la última página.
