| 1 cuota de $65.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $65.000 |
| 2 cuotas de $38.834,25 | Total $77.668,50 | |
| 3 cuotas de $26.964,16 | Total $80.892,50 | |
| 6 cuotas de $15.373,58 | Total $92.241,50 | |
| 9 cuotas de $11.432,77 | Total $102.895 | |
| 12 cuotas de $9.620 | Total $115.440 |
| 1 cuota de $65.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $65.000 |
| 1 cuota de $65.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $65.000 |
| 12 cuotas de $8.950,50 | Total $107.406 |
| 3 cuotas de $21.666,66 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $65.000 |
| 6 cuotas de $12.855,91 | Total $77.135,50 | |
| 9 cuotas de $10.640,50 | Total $95.764,50 | |
| 18 cuotas de $7.482,22 | Total $134.680 |
| 3 cuotas de $25.046,66 | Total $75.140 |
| 3 cuotas de $26.868,83 | Total $80.606,50 | |
| 6 cuotas de $15.337,83 | Total $92.027 | |
| 9 cuotas de $11.818,44 | Total $106.366 | |
| 12 cuotas de $10.013,79 | Total $120.165,50 | |
| 18 cuotas de $8.341,66 | Total $150.150 |
| 6 cuotas de $13.990,16 | Total $83.941 |
| 1 cuota de $65.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $65.000 |
| 3 cuotas de $23.917,83 | Total $71.753,50 | |
| 6 cuotas de $13.150,58 | Total $78.903,50 |
| 3 cuotas de $25.256,83 | Total $75.770,50 | |
| 6 cuotas de $14.123,41 | Total $84.740,50 |
| 9 cuotas de $10.774,83 | Total $96.973,50 | |
| 12 cuotas de $9.109,20 | Total $109.310,50 |
| 9 cuotas de $11.670,38 | Total $105.033,50 | |
| 12 cuotas de $10.027,33 | Total $120.328 |
“La verdad es que escribir es el placer profundo, y el que te lean, solo superficial” confiesa Virginia Woolf en la primavera de 1925, año en el que arrancan las páginas de este diario. Resume esta frase a la perfección la lucha de una escritora que conoce o intuye la fuerza que hay en su interior con la ansiedad e inquietud que le generaba la recepción de sus libros. 1925 es el año en el que publica La Sra. Dalloway y con el comienza a crecer su reputación, lo que ella llamaba su ‘fama’. El reconocimiento impulsó su creatividad y le permitió sentirse más libre para escribir obedeciendo a su intuición. Apenas podía reprimir su impaciencia por empezar a escribir To the Lighthouse, que llevaba muchos meses bullendo en su cabeza. La fama tambien trajo consigo una mayor demanda de sus libros, de sus opiniones y de su compañía, por lo que mantener el equilibrio entre los placeres y recompensas de la vida social y los de la soledad se convirtió en una tarea cada vez más difícil. Aunque para nosotros, lectores, la vida cotidiana, gracias a la pluma de Virgina, llena estas páginas de belleza y las convierte en una delicia.
