| 1 cuota de $26.500 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $26.500 |
| 2 cuotas de $15.832,42 | Total $31.664,85 | |
| 3 cuotas de $10.993,08 | Total $32.979,25 | |
| 6 cuotas de $6.267,69 | Total $37.606,15 | |
| 9 cuotas de $4.661,05 | Total $41.949,50 | |
| 12 cuotas de $3.922 | Total $47.064 |
| 1 cuota de $26.500 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $26.500 |
| 1 cuota de $26.500 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $26.500 |
| 12 cuotas de $3.649,05 | Total $43.788,60 |
| 3 cuotas de $8.833,33 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $26.500 |
| 6 cuotas de $5.241,25 | Total $31.447,55 | |
| 9 cuotas de $4.338,05 | Total $39.042,45 | |
| 18 cuotas de $3.050,44 | Total $54.908 |
| 3 cuotas de $10.211,33 | Total $30.634 |
| 3 cuotas de $10.954,21 | Total $32.862,65 | |
| 6 cuotas de $6.253,11 | Total $37.518,70 | |
| 9 cuotas de $4.818,28 | Total $43.364,60 | |
| 12 cuotas de $4.082,54 | Total $48.990,55 | |
| 18 cuotas de $3.400,83 | Total $61.215 |
| 6 cuotas de $5.703,68 | Total $34.222,10 |
| 1 cuota de $26.500 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $26.500 |
| 3 cuotas de $9.751,11 | Total $29.253,35 | |
| 6 cuotas de $5.361,39 | Total $32.168,35 |
| 3 cuotas de $10.297,01 | Total $30.891,05 | |
| 6 cuotas de $5.758 | Total $34.548,05 |
| 9 cuotas de $4.392,81 | Total $39.535,35 | |
| 12 cuotas de $3.713,75 | Total $44.565,05 |
| 9 cuotas de $4.757,92 | Total $42.821,35 | |
| 12 cuotas de $4.088,06 | Total $49.056,80 |
Ha pasado un tiempo desde el asesinato de Soledad, y aún más desde que aquellas voces de chiquilín comenzaron a brotar del grabador. Sin embargo, el tiempo no corre ni vuela en esta novela de Marcos Grajales: oscila. Se balancea entre el prender y apagar de la luz roja de "aire", la llegada de la locutora que abre las noticias de la mañana, y los ejercicios de voz que ambos practican en el patio, después del programa radial de Bruno y antes de que ella anuncie las novedades. Cuando la radio se apaga, el cuento vuela en el éter, y los oyentes, desesperados, manotean atrapando sus pedazos dispersos. Así concluye Oyentes, uno de los relatos que Bruno lee al aire. En ese aire se abre un nuevo plano: el correlato que se construye entre la voz del locutor y quienes escuchan. Bruno, además, no olvida a los porteros ni al operador de radio, ese que viste los silencios -los reales, no los de su cabeza- casi siempre con la canción justa. Entre la radio y el edificio donde vive hay unas pocas cuadras y por allí la vida pasa, mientras un hombre lo persigue, los sonidos del amanecer y el perfume de la mañana. Eso sucede y Bruno suma a su carrera de novelista locutor redactor, una nueva publicación, que bien podría ser esta. Agustín Lucas
